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Tan pronto como la KKPKG4G (Kaiserliche und Königliche... etc, etc) comenzó a desarrollar sus actividades, sus esfuerzos se orientaron a ofrecer a la sociedad resultados concretos de investigaciones rigurosas, pensadas para el bien comunitario. Al iniciarse la Gran Guerra, los miembros de 4 Gatos se alistaron para difundir a través del ejército las nuevas posibilidades de la investigación histórica. Gracias a su valerosa e intrépida intervención en las Batallas de Marne (1914), Gallipolli (1915) y Verdún (1916), los componentes de nuestra sociedad fueron ascendiendo gradualmente, hasta licenciarse como coroneles, en posesión de numerosas condecoraciones por su valentía y liderazgo en las sucesivas campañas. Ni siquiera durante esta aciaga época abandonaron sus aclamados
estudios, realizando algunos descubrimientos no suficientemente valorados
en su momento, que vistos desde la perspectiva actual nos revelan la
perspicacia y en base a los informes de soldados neocelandeses de la
Primera Guerra Mundial, la invasión de Polonia por parte de
la Alemania Nazi, truncó definitivamente sus investigaciones.
Su teoría se basaba
en que Australia realmente no existía como una entidad física,
sino que era una imagen mental inducida por las grandes potencias mundiales
para poder hacer desaparecer a los prisioneros supuestamente deportados
a dicho lugar. Esta teoría, aunque pudiera parecer descabellada,
no ha sido aún taxativamente desechada. Desde 4 Gatos aún
mantenemos abierta esta línea de investigación.
Todo este importante legado fue transmitido a través de generaciones de miembros de 4 Gatos, respetándose en todo momento los principios fundamentales de los pioneros. Tras la Segunda Guerra Mundial, 4 Gatos, acusados de un crimen que no cometieron, buscó refugio en un nuevo país donde poder desarrollar sus teorías históricas: España. |
Desde estas páginas queremos agradecer su apoyo a todos aquellos que con su esfuerzo y simpatía nos han brindado su amistad en los momentos difíciles de nuestra centenaria historia. Os tendremos siempre presentes en nuestras oraciones. |